La Guerra de la Independencia

Pedro Lozano Blesa

Guerra al Invasor...

Con este nombre se conoce la lucha por la liberación del suelo español sostenida entre los años 1.808 y 1.812 contra el ejército napoleónico y nuestro pueblo, Cantoria, no se libró de ella.

Palanqués Ayen, en su Historia de Vélez Rubio dice: “Dos meses antes, el 26 de abril de 1.812, una comisión militar condujo presos al castillo de Lorca a las Juntas Populares de Albox y Cantoria por negarse a satisfacer la parte que les correspondía de suministros a las tropas nacionales”, y añade sobre ello al final de la página, “suplidos con laudable patriotismo por la Junta de Vélez Rubio”.

El gobierno de los afrancesados, como se le conocía al gobierno español, había dividido el territorio de España en Prefecturas. La de Murcia fue subdividida en tres Subprefecturas: Cartagena, Huéscar y Albacete. La de Granada, con capital en esta ciudad comprendía, todo el reino de Granada con la excepción de Huércal Overa, que fue incluida en la Prefectura de Murcia, por lo que consideraba muy extraño que los miembros de las Juntas Populares de Subsistencia de Albox y Cantoria fueran conducidos presos al castillo de Lorca y no a Granada o a Baza, como les correspondía, pero lo que más me hizo pensar fue la frase: “por negarse a satisfacer la parte que le correspondía de suministros a las tropas nacionales” sobre todo “suplidos con laudable patriotismo por la Junta de Vélez Rubio”.

Me extrañó en gran manera que la Junta Popular de Subsistencia de Cantoria no cooperase en el pago de las cuotas de reparto de los gastos por suministro al ejército español y fueran detenidas por una comisión militar francesa, esto no cuadraba, no podía ser y tampoco porque los cantorianos, incluyéndome yo, podremos tener defectos, ya que nadie es perfecto en el mundo, pero carecer de patriotismo, como da a entender Palanqués Ayen, no entra en mi cabeza, no podía creerlo, había algo más.

El artículo III del Tratado firmado en Fonteinebleau entre España y Francia, disponía que “las tropas francesas eran alimentadas y mantenidas por España, y los sueldos pagados por Francia durante todo el tiempo de su tránsito por España”.

Para recaudar fondos y hacer frente al los cuantiosos gastos que la guerra contra los franceses ocasionaba, se constituyeron en España las Juntas Populares de Subsistencia, las que estaban obligadas a ayudar económicamente a las poblaciones que sufrían expolios de las tropas de ambos bandos, aunque mucho antes se crearon en todos los pueblos, las Juntas de Defensa, que las integraban el Alcalde, el Párroco o Beneficiado, Los Síndicos, el Personero o algún miembro de lo que se ha llamado “Fuerzas Vivas” de la localidad, pero desconocemos quienes formaban parte de las Juntas Populares de Subsistencia, pero entre sus miembros, no podía faltar el Alcalde.

Se pensó que como las tropas francesas se desplazaron de Lorca a Baza y de Baza a Lorca, con parada varios días en Vélez Rubio, corriendo todos los gastos de manutención y hospedaje a cargo de fondos de la villa y más –como escribe Palanqués Ayen- “las enormes exacciones y expoliaciones forzosas de que fue víctima el pueblo de Vélez Rubio durante los años 1.810 y 1.811, habiendo creado en el vecindario un estado de penuria y miseria, agravado por la escasez de las cosechas, que a finales de este último año comenzó a tomar carácter aterrador” y la Junta Popular de Subsistencia de Cantoria se había negado a cooperar en los gastos que tanto el ejército español y francés ocasionaron en la villa de Vélez Rubio, pues no fue por este motivo la conducción por una comisión militar de las Juntas Populares de Subsistencia de Albox y Cantoria al castillo de Lorca.

Y aunque hay que reconocer que Vélez Rubio lo estaba pasando mal, pues el 27 de junio de 1.812 (dos meses después del internamiento de las dos Juntas), se vio en la necesidad de escribir al Intendente de la Provincia y Reino de Granada el siguiente oficio: “cuando esperábamos penetrado V.S. de apuro a que había quedado reducido este pueblo por los cuantiosos suministros hechos a las tropas en el tiempo en que el trigo costaba a 16 duros la fanega, la cebada a ocho y medio y los demás artículos a proporción, nos hallamos con la novedad de que no sólo no se activa por su autoridad alguna el reintegro de los suministros que tiene suplidos por los demás pueblos, se le priva del recurso único que pudiera en parte aliviar al vecino por algún tiempo, como son los Diezmos de grano, Noveno Real y casas excusadas, según que se ha manifestado por el comisionado nombrado por V.S. al intento, don Francisco de Paula Sedano. En esta inteligencia no se puede menos esta Junta de manifestar a V.S. que el pueblo primero de la provincia, tanto con los males que ha sufrido, como por las disposiciones que se van tomando y desórdenes cometidos por unas y otras tropas, perderá de breves instantes su existencia si por V.S. del modo más enérgico no se prevé de remedio para su subsistencia. No duda esta Junta que, habiendo sido V.S. testigo presencial de sus esfuerzos y servicios en obsequio de la causa común, pondrá todo el esmero posible en que se reintegre por los pueblos que le deben, y cuando no, de acuerdo con los Jefes o Generales hará que las tropas que a él se destinen vengan socorridas en razón de que el mes de julio se acaba a un mismo tiempo la siega, trilla, la cosecha misma” (Palanqués. Historia de Vélez Rubio).

A través de lo que se dice aquí, podemos ver como estaban de penuria los pueblos de España y del que es un ejemplo Vélez Rubio.

Las Juntas Populares de Subsistencia, fueron constituidas para procurar medios con el fin de satisfacer la manutención de las tropas, cuya inmensa mayoría venía sin racionar los los puntos de partida o insuficientemente racionada por lo que exigían ayuda por los pueblos por donde pasaban. El intendente del Reino de Granada, en una instrucción de fecha 22 de Diciembre de 1.811, le confería a estas Juntas amplia facultad para imponer y hacer efectivo cuantos repartos extraordinarios juzgasen necesarios, a base de un tanto por cuanto sobre las riqueza contributiva, con cuyo producto poder seguir atendiendo en la proporción posible el suministro de las tropas españolas acampadas en esta parte del país, o que por aquí transitasen, pero de ello se beneficiaron los franceses.

¿A dónde recurrir para conocer la causa de la detención por los franceses de las Juntas de Albox y Cantoria?. Al Archivo del Ayuntamiento de Cantoria no, porque no queda nada sobre ello. Pero un trabajo de Pedro María Fernández Ortega, publicado en la Revista Roel de 1.981, titulado “Albox 1.808-1.812” nos aclaró algunas dudas, aunque no fue suficiente. Dice Fernández Ortega: “Las tropas francesas no cesaron en sus peticiones y exigencias. Por un oficio firmado en Cantoria el 8 de Diciembre (1.811) exigen a Albox que el término de tres días hacer efectivo la cantidad de 86.397 reales y de no hacerlo en este tiempo usarán la fuerza. A esta cantidad había que añadir 3.000 reales para el gasto de artillería y hospitales militares”.

“El 24 de marzo (1.812) las tropas imperiales exigen la entrega de 58.650 reales de atrasos mas 3.000 reales de mensualidades extraordinarias que no podían pagarse por la imposibilidad, escasez y hambre de estos naturales, se llevaron como rehenes al Corregidor, D. Juan García Navarro, a D. Luis Navarro Cazorla y a D. Francisco Baraona, que son arrestados en el Castillo de Lorca hasta el 3 de Junio”.

Desconocemos la cantidad pedida al Ayuntamiento de Cantoria, quienes formaban la Junta Popular y fueron arrestados en el Castillo de Lorca, cuanto tiempo estuvo retenida, pero si podemos decir que no fue por no abonar las “cantidades suplidas con encomiable patriotismo por Vélez Rubio”.

En realidad, los franceses, una vez obtenido el dominio de España, con la excepción de Cádiz, empezaron a aumentar las exigencias sobre el pueblo español, presionando físicamente todo lo que pudieron e incluso creando nuevos impuestos en todos los pueblos y no sólo tuvo que ser divulgado, sino obligado cumplimiento por todos los habitantes.

Por fin pude hallar la causa de la detención y presidio de las Juntas Populares de ambas localidades y fue esta:

EJERCITO IMPERIAL DE ESPAÑA

4º CUERPO, 1ª LÍNEA

EL GENERAL DE BRIGADA

Barón del Imperio, Comandante de la Primera línea del 4º cuerpo, Gobernador de Guadix, Almería, Alpujarra, y parte del partido de Baza hasta el Río de Purchena y Almanzora. En virtud de las órdenes del Excmo. General en Xefe:

MANDA: Que las justicias activen inmediatamente la cobranza de lo que los pueblos adeudan a la Real Hacienda correspondiente a los años anteriores y al presente, en el breve término que les asignaran los Subprefectos o Corregidores de Partidos en donde todavía no hay subprefectos.

Las Justicias y pueblos que no verificasen en pago en los términos señalados serán ejecutados militarmente y pagarán cuatro reales diarios por cada soldado del destacamento que haga el apremio.

Cada Justicia queda responsable de la execución de presente, que los Subprefectos y Corregidores mandarán enviar a todos sus pueblos, publicar y fixar sin la menor detención.

Los Gobernadores y Comandantes cuidarán de la execución del presente y darán a las administraciones civiles el apoyo de las tropas de su mando, todas las veces que se necesitase.

Quartel General de Guadix veinte y siete de julio de 1.810

General Liger Belair

(Fuente: Villa de Velefique por Fernando Gómez García).

Dice el informador de Madoz, que en Cantoria “En los años 1.810 y 1.819 (debe decir 1.812) se dieron en los campos de esta villa ataques parciales a los franceses”. No cita los lugares ni en que consistieron esos hechos bélicos, eso que hacía 35 años que habían ocurrido y todavía debía vivir alguna persona que los conociera al que pudo preguntarle.

En el viejo Instituto de Enseñanza Media de Lorca, el que estaba próximo al Ayuntamiento, había un cuadro en el que se decía “batalla de los llanos de Cantoria”, alguien que leyó cierto libro en la Biblioteca Nacional relató dos hechos ocurridos en Cantoria contra un par de patrullas francesas que se dirigían a Cartagena para embarcarse para Francia y quedaron a pernoctar en el molino de Amador, junto al río, frente al pueblo, donde fueron sorprendidos mientras dormían y fueron muertos. Esto pudo suceder, cuando a mediados del año 1.812, abandonada la Corte por el rey José Bonaparte (más conocido como Pepe Botella o el rey “intruso”) y su gobierno, como consecuencia de la batalla de Arapiles, los franceses se replegaron, por lo que el Mariscal francés Soult, que estaba en Andalucía, viose obligado a evacuar el territorio que ocupaba y hacer su retirada por Granada, Murcia a Cartagena o a Valencia para embarcar.

Francisco Figueras, militar almeriense que participó en las principales batallas contra los franceses y que después llegó a ser ministro. El primero que de nuestra provincia.

Napoleón Bonaparte

José Bonaparte, hermano de Napoleón que reinó en España durante la contienda militar